Banquete del día de la madre / Festessen zum Muttertag

Proyecto artístico / Künstlerisches Projekt

Se aproxima el día de la madre, una fecha de gran carga publicitaria, llena de estereotipos y clichés sobre la maternidad. Desde que nació mi hija, siempre que llega este día reflexiono sobre la cuestión de ser mamá; tanto sobre experiencias personales como respecto de las acciones que observé de las madres presentes en mi familia. 

Muchas de las decisiones que he tomado luego del nacimiento de Simona han intentado permanecer fieles a mis intereses personales, tanto en lo relativo a proyectos de vida como al desarrollo en el ámbito intelectual y emocional. Pero también han sido planeadas pensando en el bienestar y en la herencia cultural que puedo darle en vida a mi hija. No tengo grandes posesiones, y por ahora sólo tengo ganas de explorar diferentes territorios. En ese sentido tomo la herencia, como un traspaso de saberes y experiencias. 

Provengo de una familia sencilla, mestiza como la mayoría de las personas en Chile, de un linaje marcado por labores en ciertos oficios, aproximaciones agrarias y un fuerte placer culinario. Este último, está fuertemente marcado por la presencia de las mujeres de mi familia, ya sea porque eran —o son— poseedoras de tradicionales recetas, o porque tenían —o tienen— un gran aprecio por la buena mesa, o bien porque dadas las condiciones culturales de esa época, les tocaba estar ahí y realizar esa labor. Sinceramente me siento cómoda en la cocina; lugar que por un tiempo me llevaba a constantes contradicciones con mi incipiente feminismo, pero que sin embargo ahora lo acepto y disfruto. Sé que mis habilidades, que me acompañan desde temprana edad, surgieron como una estrategia de cercanía a las labores que realizaba mi mamá, y que yo, como hija mayor de la casa, me auto-imponía para ayudarla. Visualizar esto me permitió alejarme de este lugar, para liberarme de esas presiones, y volver de manera genuina y a gusto. 

Simona me observa al cocinar. Nos gusta comer y hacer de ese momento un ritual. Saboreamos y describimos qué sentimos, e incluso a veces damos calificaciones a las preparaciones. Creo que este linaje culinario sigue presente y  me interesa explorar esta área.

Debido a esto, quiero hacer de este día de la madre un banquete para mi hija, en el cual estarán presentes, a través de preparaciones mnemónicas de mi infancia, las mujeres de mi familia. Será 

una suerte de genealogía culinaria, en que le presentaré a cada una a través de las comidas, olores, sabores y texturas que recuerdo de cada una de ellas. 

Genealogía culinaria, preparaciones:

Plato Sabine. Esta preparación cuenta de panas (hígado) de pato, cortadas en láminas delgadas, maceradas en ajo con pimienta y sal, pasadas luego por harina y bien fritas. Se sirven acompañadas de gajos de limón.

Plato Inge. Este plato se caracteriza por la minuciosa preparación de Grüne Kloße o bolones verdes, como lo traducía mi Omama. Se forman bolas con una mezcla de papas rayadas, mitad cocidas y mitad crudas. Se exprimen.  Al formar las bolas, y antes de cocinarlas, en su interior se les agrega cubos de pan frito en mantequilla o aceite, con un trozo de tocino. Luego se cuecen en una olla de agua hirviendo con sal. Lo acompañas con pescuezo/patas/alas de pato al horno.

Plato Carmen. Se compone por profiteroles —o repollitos—. Son unos bollos preparados con una masa la cual es cocinada antes de armar cada bollo, para luego hornearse. Los bollos crecen y quedan huecos, por lo que se pueden rellenar. En el plato, los acompaña, huevos duros sin yema.

Plato Rocio. Este plato consiste en huesos con medula asada condimentadas con sal y unas ramitas de romero, que se sirven acompañadas de pan, junto a una sopa de vinagre con lechuga escarola. Lo acompaña paté de hígado.

Otros:

Salero con dientes de leche de Simona, agua de menta, una copa de vino tinto, plato vacío de Simona y mi plato como un Loop de imágenes de texturas que están en mi recuerdo infantil.

Este proyecto fue producido durante la participación del laboratorio artístico Maternar en cuarentena, realizado en formato virtual durante el mes de mayo del año 2020. Organizado por Karne Kunst.

Publicado por Bárbara

Bárbara E. Bielitz (Santiago de Chile, 1988) ist Designerin und kunstinteressiert mit ihren Sitz in Berlin, Deutschland. Bárbara entwickelt eigenständig Projekte mit investigativen und kreativen Methoden, in denen sie sich dem Feminismus über seine möglichen Materialitäten nähert. Bárbara hat einen Abschluss in Industriedesign der Universidad de Chile und hat einen Teil ihrer Arbeit als Vortrag auf dem Kongress der Sociedad Iberoamericana de Gráfica Digital 2013, Valparaiso, Chile; auf dem II. Encuentro Nacional de Nuevos Medios 2013, Santiago, Chile; auf der Konferenz The Dynamics of Darkness in the North 2015, Reykjavik, Island, und auf dem IX. Congreso Internacional de Diseño de La Habana FORMA 2017, Havanna, Kuba, präsentiert.